El trumpismo se declara enamorado de la ideología de Milei pero sigue escéptico con su armado político


Después del apoyo de Trump a MIlei, el diario habló con dirigentes y consultores republicanos. La gobernabilidad y la consistencia del team mileista, los factores que más inquietan.

El mensaje de apoyo de Donald Trump encierra una pésima noticia para Javier Milei. Todos los pronósticos indican que el plan del libertario fracasará. Trump, sin embargo, confía en el presidente argentino. O al menos eso declama. Tanto el líder MAGA como sus asesores, aliados y segundas líneas están fascinados con la retórica anticomunista de Milei. Para ellos, el peronismo es una variante exótica de la izquierda extrema. Y el economista representa un antídoto explícito contra el partido que más veces gobernó en la Argentina en los últimos 40 años.

Hasta ahí, el enamoramiento trumpista con la figura del outsider libertario. Un sentimiento que a su vez funciona como un autoelogio. Porque el expresidente considera al espacio de Milei como una derivación del trumpismo en Sudamérica. «Es esencialmente un movimiento MAGA-Trump», se jactó el republicano ante su sitio amigo Breitbart News.

Pero la contracara de esa afinidad es un fuerte escepticismo sobre la gobernabilidad y la consistencia del team mileísta. Un ex funcionario clave de Trump comenta ante el diario que «todos queremos su éxito, particularmente cuando se le escuchan mensajes tan contundentes como el de Davos». Pero al instante pone una condición excluyente: se necesita un equipo leal y alineado con la ideología de Milei para lograrlo. «Y en estos momentos, el equipo de Milei ni tiene la confianza de los mercados, ni de los políticos. En parte porque recicló a los mismos de siempre», objeta el dirigente republicano.

La desconfianza trumpista apunta, para empezar, a los ministros de Economía Luis Caputo y del Interior Guillermo Francos. Ambos mileístas arrastran una historia problemática con parte del establishment estadounidense. A Caputo le achacan el desmanejo en el préstamo histórico del FMI al gobierno de Macri en 2018. Y Francos fue el representante del peronista Alberto Fernández en el directorio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ahí convivió a los tumbos con Mauricio Claver-Carone, el elegido por Trump para presidir el BID. El año pasado, Francos cambió su asiento en el BID de Washington para sumarse a la campaña de Milei.

Un ex funcionario de Trump dice al diario que «todos queremos su éxito, particularmente cuando se le escuchan mensajes como el de Davos». Pero al instante pone una condición: se necesita un equipo leal y alineado. «Y en este momento, el equipo de Milei no tiene la confianza de los mercados ni de los políticos»

De Trump para abajo, los republicanos de la derecha hard declararon su entusiasmo con Milei. «Me da inspiración la Argentina de Milei. Después de 30 años de un sistema corrupto y desastroso con el peronismo, están probando algo diferente», se ilusionó ante el diario el comisionado del Condado de Miami-Dade, Kevin Cabrera. Hijo de cubanos exiliados en el estado de Florida, Cabrera es el principal armador político de Trump entre los votantes hispanos.

El vocero hispano del Partido Republicano, Jaime Florez, le dijo a este medio que «desde el punto de vista republicano vemos con buenos ojos que Argentina se haya apartado de la tendencia de izquierda que estaba trayendo desde el gobierno de Kirchner, su señora y, a través de ella, con el presidente saliente».

Ambos, sin embargo, blanquearon sus dudas sobre la suerte de la aventura ultraliberal en Sudamérica. «Ojalá le den el tiempo necesario para que se puedan implementar las reformas necesarias para Argentina», advirtió Cabrera. El vocero republicano también abrió el paraguas. «No la va a tener fácil, sobre todo porque tiene un vecino peligroso como Lula da Silva en Brasil», señaló Florez.

El mítico consultor Dick Morris fue brutalmente explícito respecto a su pesimismo. Para el ex asesor de Bill Clinton, el déficit central de Milei es que no cuenta con votos en el Congreso para sostener sus políticas. Actual consejero part-time de Trump, agregó ante el diario que Milei puede correr la misma suerte que otro presidente argentino: el radical Fernando de la Rúa. «Es probable que los peronistas le hagan lo mismo, que empiecen a oponerse y le arruinen las reformas importantes. Así fue como De la Rúa fue obligado a dejar el cargo. Puede darse un levantamiento fomentado por los peronistas», reflexionó Morris, quien asesoró a De la Rúa hace más de dos décadas.

Es probable que los peronistas le hagan lo mismo, que empiecen a oponerse y le arruinen las reformas importantes. Así fue como De la Rúa fue obligado a dejar el cargo. Puede darse un levantamiento fomentado por los peronistas

Milei a su vez cuenta con una aliada estratégica en el Congreso de los Estados Unidos. Se trata de la presidenta del Subcomité del Hemisferio Occidental, la representante de Florida María Elvira Salazar, quien estuvo en Buenos Aires para la asunción del argentino. Salazar está dedicada a pedir clemencia financiera para el gobierno de Milei. La cubano-estadounidense gestiona ese auxilio ante la Secretaría del Departamento del Tesoro y ante el FMI.

Con Trump nuevamente en la Casa Blanca, el FMI mostraría su cara más amigable ante la Argentina de Milei. En un deja vú histórico de lo ocurrido en 2018, ese respaldo está prácticamente garantizado. Hace 6 años, Trump apuró los tiempos y las formas de la burocracia del Fondo Monetario. El republicano lo hizo en favor de su antiguo compañero de golf, en tiempos en que ambos eran empresarios del real estate, el entonces presidente Mauricio Macri.

Fuente: lapoliticaonline.com

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